A pesar de que fue escrito a principios del Siglo XVIII, el Comentario BĂblico de Matthew Henry no ha sido todavĂa sobrepasado por ningĂşn otro, segĂşn la opiniĂłn unánime de hombres tan relevantes y bien conocidos como C.H. Spurgeon, Wilbur M. Smith, Alan Redpath, o F.F. Bruce, entre otros. Miles de pastores lo han estado usando como base de su predicaciĂłn, durante tres siglos, y otros muchos miles más lo seguirán haciendo en el futuro, hasta que el Señor venga.
Esta joya de la literatura cristiana habĂa permanecido fuera del alcance del pueblo cristiano de habla hispana, hasta que el erudito Dr. Francisco Lacueva, auspiciado por la Editorial CLIE, dedicĂł varios años de su vida a la enorme tarea que significaba verter a la lengua de Cervantes esta extensa obra en lengua inglesa; adaptándola y ampliándola con una puesta al dĂa, para hacerla más Ăştil a los predicadores y a la predicaciĂłn actual.
Su labor se cristalizĂł en trece gruesos volĂşmenes, que incluyen no sĂłlo el comentario y la opiniĂłn de Matthew Henry, sino además la mano de los mejores comentaristas, evangĂ©licos y rabĂnicos. AsĂ, esta obra se ve enriquecida tanto en el plano exegĂ©tico, como devocional.
La colecciĂłn en trece volĂşmenes del Comentario BĂblico de Matthew Henry, editada por CLIE, ha sido, durante los Ăşltimos diecisiete años, el comentario bĂblico más vendido y la herramienta más buscada y usada de todos los pastores y predicadores de habla hispana, que quieren enriquecer su biblioteca y potenciar su ministerio.
No obstante, la problemática que planteaba manejar trece gruesos volúmenes, y especial- mente su coste, fue siempre un obstáculo para que la bendición que representa su lectura pudiera alcanzar a todos. Hacer una edición resumida o abreviada, como han hecho otras editoriales, hubiera significado privar al lector de más de tres cuartas partes de su contenido.
Por ello, decidimos dar el paso definitivo: utilizar las modernas tĂ©cnicas de impresiĂłn para condensar todo el contenido de los trece volĂşmenes en uno solo, y poder ofrecer al pueblo cristiano una versiĂłn en español del Comentario BĂblico de Matthew Henry. Esta nueva versiĂłn, sin perder una sola letra del contenido original de los trece tomos anteriores, salvará las barreras del manejo y del coste.
Éste es el contenido de este grueso tomo que ponemos en manos de usted, amigo lector; sin duda, una obra única en su género.
Los trece tomos del renombrado Comentario BĂblico Matthew Henry están disponibles ahora en un sĂłlo tomo!
Acerca del Autor:
“NaciĂł en Broad Oak, Iscoid, un pueblecito de Gales el 18 de octubre de 1662 poco despuĂ©s de que su padre, Philip, hubiese sido echado de su iglesia por haberse negado a someterse a la nueva situaciĂłn de intolerancia que habĂa sido impuesto por el rey Carlos II de Inglaterra. Su padre fue uno de los 2.000 ministros del Señor que salieron (o fueron expulsados) de la Iglesia de Inglaterra, por disentir del sistema oficial; por ello, fueron llamados «no-conformistas». De hecho, Philip Henry habĂa sido, antes de dicha expulsiĂłn, uno de los más distinguidos miembros evangĂ©licos de la Iglesia Anglicana, que, a partir de “la gran expulsiĂłn” de 1662, serĂa igualmente distinguido como “no conformista”, o disidente y opuesto al Acta de Uniformidad. Su madre era de noble y acomodada familia, por lo que su padre pudo ejercer su ministerio sin percibir ninguna remuneraciĂłn.
Matthew fue su segundo hijo, y naciĂł en tan precaria condiciĂłn fĂsica, que le bautizaron al dĂa siguiente, por temor a que muriese antes de cumplir la primera semana. Aunque, de niño, continuĂł fĂsicamente dĂ©bil, fue, sin embargo, muy fuerte en lo intelectual y más aĂşn en lo espiritual. Gracias a la valerosa y espiritual influencia de su padre, Matthew se convirtiĂł a los diez años de edad (1672). Educado en su propia casa, en un principio, fue luego a estudiar en una academia del barrio londinense de Islington, donde destacĂł, entre otras asignaturas, en latĂn, griego, hebreo y francĂ©s, y estudiĂł hasta el 1682, año en que regresĂł a Iscoid para ayudar a su padre en las tareas pastorales. VolviĂł pronto a Londres para estudiar Leyes, dando muestras de gran memoria y fácil elocuencia. Pero, bajo la influencia de dos grandes predicadores, los doctores Stillingfleet y Tillotson, comenzĂł a interesarse más y más por las cosas espirituales, formando con algunos de sus amigos un grupo que se reunĂa regularmente para orar en comĂşn y estudiar la Biblia.
DespuĂ©s de regresar nuevamente a su casa como candidato al ministerio comenzĂł a predicar. Quienes le oyeron en Chester, le pidieron que tomara el pastorado de la congregaciĂłn. Fue ordenado el 9 de mayo de 1687 y ejerciĂł el pastorado en Chester desde ese mismo año hasta 1712. EnviudĂł cuando todavĂa era muy joven y se casĂł en segundas nupcias con una nieta de Peter Warburton, de la que tuvo nueve hijos, sobreviviendo seis de ellos. Su casa, como la de su padre, pudo ser llamada «Casa de Dios y puerta del Cielo».
Fue durante este pastorado (con predicaciĂłn diaria), cuando, en el culto familiar, comenzĂł a exponer el Antiguo Testamento por las mañanas, y el Nuevo por las tardes. Esto constituyĂł la base para su futuro comentario, que comenzĂł en 1704, y del cual habĂa completado seis volĂşmenes cuando le sorprendiĂł la muerte, a causa de un ataque de apoplejĂa, en 1714, contando solamente 52 años de edad. Como sea que el sexto volumen llegaba solamente hasta Hechos de los ApĂłstoles, trece teĂłlogos no conformistas se encargaron de completarlo…”

























